Septiembre tiene algo de ritual: preparar las mochilas, las libretas, familias que recuperan horarios que durante el verano parecían suspendidos… Pero la vuelta al colegio no significa lo mismo en todos los hogares. Para algunas de estas familias, empezar el curso implica hacer números antes incluso de cruzar la puerta del aula. Una mochila, unos cuadernos, material escolar, actividades o simplemente garantizar una alimentación adecuada pueden convertirse en gastos difíciles de asumir cuando la economía familiar ya vive al límite.

Por Valencia

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