Los rayos dormidos tienen muy mal despertar. Además, en las montañas de la Marina Alta ya se sabe cómo las juegan las tormentas eléctricas. Un rayo caído en la Vall d’Ebo desató aquel pavoroso incendio que en 2022 arrasó más de 12.000 hectáreas de la Marina Alta y el Comtat. Esta tarde de bochorno y cielos grises y negros ha sido de tormenta seca en el interior de Alicante. De ahí que el Consorcio Provincial de Bomberos haya decidido establecer dos retenes nocturnos para atajar cuanto antes posibles incendios provocados por rayos dormidos que despiertan de golpe. Se vigilará toda la noche, entre las 21 horas y las 8 de la mañana.
