Las corridas mixtas son un nuevo invento de la tauromaquia moderna que no funcionan. Y además de eso, también cabrean al personal -cabría llamarlos aficionados por encima de todo- que hace el tremendo esfuerzo de asistir a los toros en esta ola de calor. Dicho esto, la diferencia entre los toros de José Enrique Fraile de Valdefresno y los novillos de Montalvo, además de la obvia presencia reglamentaria, era abismal por la falta de raza. O de la casta, llámenlo como quieran. Al final, todo se resume en la bravura: un concepto inagotable, lleno de matices tan ricos en su definición pero tan distantes en su concepción y que encuentra una de sus expresiones más genuinas en el encaste Atanasio Fernández-Lisardo Sánchez.
