La presencia de docentes de la Marina Alta hoy, en la gran manifestación de València, ha sido destacadísima. Culminaban la primera semana de huelga indefinida. Han querido hacer piña con todos sus compañeros. Y han regresado con la sensación de haber participado en una protesta sin precedentes, extraordinaria y a la que es imposible hacer oídos sordos. València ha retumbado. Los profesores defienden la enseñanza pública desde la alegría de la vocación.
