Tres partidos y otros tantos finales de infarto. Eso sí, en esta ocasión, cayó del lado de un Valencia Basket que se creció en un ambiente hostil y que demostró el carácter y la personalidad de un equipo que se ha ganado a pulso seguir soñando con el billete para la Final Four, que se jugaría también en Atenas. De momento y pese al atasco final que obligó a sufrir hasta el final, los taronja derrotaron al Panathinaikos por 87-91 y se ganaron el derecho a volver a jugar este viernes en el mismo escenario. Y todo tras un partido de máxima tensión fuera y dentro de la pista que acabó con los entrenadores expulsados y con Montero, Badio y Taylor asumiendo la responsabilidad en los visitantes, que además marcaron la diferencia con la superioridad en los rebotes.

Por Valencia

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